MQA: el códec de audio controvertido que dividió a los audiófilos

MQA es un códec que promete comprimir audio de alta resolución hasta el tamaño de un FLAC estándar. Aprende cómo funciona, por qué generó tanta polémica y en qué estado se encuentra hoy.

¿Qué es MQA?

MQA —Master Quality Authenticated— fue un códec y plataforma de audio desarrollado por la empresa británica MQA Ltd. para resolver un problema concreto: distribuir grabaciones de alta resolución a través del streaming sin disparar el consumo de datos. Su mecanismo central recibió el nombre de «origami de audio»: el proceso plegaba la información de alta frecuencia de un archivo de 24 bits / 192 kHz en el piso de ruido de un archivo del tamaño de un CD en FLAC, que cualquier reproductor podía escuchar. Quienes contaban con hardware compatible podían «desplegar» esa información y obtener la señal original completa.

Cómo funcionaba el plegado

El codificador MQA analizaba el máster de estudio y creaba una huella digital de su procedencia —la parte «Authenticated» del nombre—. A continuación, plegaba los datos de alta frecuencia (por encima de los 22 kHz) en los bits menos significativos del archivo resultante, que se distribuía como un FLAC estándar de 44.1 o 48 kHz. Este archivo sonaba bien en cualquier reproductor sin decodificador. Con un reproductor de software compatible se realizaba el «primer desplegado» hasta 88.2 o 96 kHz. Con un DAC con decodificación hardware completa se alcanzaba hasta 384 kHz, junto con los filtros de renderizado propietarios de MQA.

La controversia

MQA fue uno de los temas más polarizadores entre audiófilos. Las críticas se articularon en cuatro frentes principales. En primer lugar, es un formato con pérdidas: los análisis independientes demostraron que la codificación MQA no es sin pérdidas, y el resultado descomprimido no coincide bit a bit con el máster original. En segundo lugar, el modelo de licencias encareció el hardware: los fabricantes de DAC debían pagar para incluir la decodificación, coste que repercutía en el precio final. En tercer lugar, complicó el panorama del streaming al generar confusión sobre si los másters de Tidal eran «mejor que lossless» o simplemente una capa de marca. Por último, el lenguaje de marketing —«plegado», «autenticado», «calidad de estudio»— ocultaba la realidad técnica de un esquema con pérdidas sofisticado.

El declive: Tidal y la quiebra de MQA Ltd.

La presencia más visible de MQA fue Tidal, que etiquetó su nivel de mayor calidad como «Master». Sin embargo, en 2023 Tidal abandonó MQA y migró a FLAC lossless y FLAC de alta resolución estándar, formatos abiertos y sin licencias. Ese mismo año MQA Ltd. entró en administración concursal en el Reino Unido. La tecnología sigue funcionando en los dispositivos que ya la soportan, pero el desarrollo activo se ha detenido y ninguna plataforma de streaming importante ha adoptado MQA desde entonces.

MQA frente al FLAC de alta resolución

La comparación más directa: los archivos MQA son compactos, portables y llevan metadatos de autenticación, pero el audio resultante tiene pérdidas respecto al máster. Los archivos FLAC de alta resolución son matemáticamente sin pérdidas —la salida es una copia bit a bit del máster de estudio— y no requieren ni hardware ni software propietario; cualquier reproductor estándar gestiona el formato sin problema. Con las redes móviles actuales y el almacenamiento disponible hoy, la ventaja de tamaño de archivo que justificó MQA ha perdido gran parte de su relevancia.

Conclusión práctica

Si ya tienes hardware compatible con MQA, sigue funcionando y ofrece buena calidad: no hay ninguna razón para descartarlo. Si estás construyendo un sistema nuevo, destina tu atención y presupuesto a un buen DAC, unos buenos auriculares y una suscripción de streaming lossless. El sector ha votado con los pies: el FLAC de alta resolución, abierto y sin pérdidas, es hoy el estándar de referencia.